El equipo técnico del Parque Empresarial de Mijas ha confirmado que el Ayuntamiento ya tiene en su poder la nueva propuesta urbanística para construir el PEM en la finca Las Cuatro Suertes de La Atalaya. El proyecto se ha redactado en base a las consideraciones expuestas por la consejería de Medio Ambiente tras analizar la situación de la zona y sus valores medioambientales.
Según ha confirmado el presidente del PEM, Francisco Bravo, la nueva propuesta ha tenido entrada en el registro oficial del municipio en el día de hoy y ahora sólo toca esperar a que sea evaluado por los distintos departamentos urbanísticos, ya que el mismo es un compendio de distintos estudios que abarcan desde movimientos de tierra a cómo afectará al tráfico por la zona o su impacto sobre el paisaje de La Atalaya.
Un arduo trabajo técnico elaborado bajo la dirección de Antonio Luis Gómez y Francisco Moreno que junto a su equipo han analizado pormenorizadamente todos los aspectos a informar que marca la actual Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía, LOUA, y las que recoge el ordenamiento municipal y su PGOU. En total han sido más de cuatro meses de intensa actividad redactora sobre la base de la primera propuesta –elaborada en 2015- y sus numerosos estudios complementarios y modificaciones que durante este tiempo les ha pedido tanto el Ayuntamiento como la consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, y principalmente bajo las dos premisas que en febrero de 2018 marcó el Documento de Alcalde del Estudio Ambiental Estratégico de la consejería: la exclusión de las zonas quemadas y la salvaguarda de los valores medioambientales de la zona.
Haciendo un poco de historia, Francisco Bravo recuerda que tras la derogación del Plan de Ordenación Territorial (POT) de la Costa del Sol, en 2015, el PEM volvió a presentar la propuesta técnica de parque empresarial que esta norma desautorizó en 2006. El Ayuntamiento dictaminó que el redactado estaba obsoleto después de 9 años de cambios legislativos en el urbanismo de Andalucía, por lo que informó al PEM de todo lo que ahora se tenía que presentar. Básicamente estudios sectorizados que abarcaban desde una memoria económica hasta el análisis de la afectación del tráfico rodado por el entorno o su afectación paisajística, entre otros.
La buena sintonía existente entre el Ayuntamiento, la consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio y la directiva del PEM y el interés de todas las partes por sacar adelante el proyecto determinó en una reunión conjunta que las dos administraciones trabajarían en paralelo para agilizarlo. De esta forma, si en una tramitación tradicional es Urbanismo del Ayuntamiento quien primero evalúa y después traslada a la Junta de Andalucía para que informe, con el acuerdo alcanzado ambas administraciones se coordinarían a la vez.
Ello posibilitó que Medio Ambiente solicitara aclaraciones o ampliación de aspectos técnicos concretos que, en principio, el Ayuntamiento no creía necesario, ganando un tiempo inestimable en toda su tramitación. Ampliaciones sobre el Documento para la Evaluación Ambiental Estratégica o sobre el río Fuengirola son dos ejemplos de ello que Francisco Bravo ha dado a conocer.
“Y aunque se intentó ser lo más ágil posible, ese feedback no pudo obviar los tiempos de trabajo de las dos administraciones que entre comunicaciones oficiales, evaluaciones, matizaciones, modificaciones, etc. hasta febrero de 2018 no se concretó en un informe claro y preciso de la consejería: el Documento de Alcalde del Estudio Ambiental Estratégico de la Modificación de Elementos del PGOU de Mijas en la zona de La Atalaya” comenta Bravo quien recuerda la preocupación inicial que este documento generó entre los comuneros del PEM pues señalaba aspectos concretos de nuestro proyecto por el que la Junta de Andalucía no podía aprobarlo.
Sin embargo, Bravo recuerda que “fue un documento muy significativo pues si la Junta marcaba los obstáculos que lo hacían inviable, también suponía conocer los obstáculos a superar y así se tramitó ante la propia consejería una ‘Consulta Previa’ en el que le preguntábamos: ¿Si a sus objeciones a urbanizar las zonas quemadas de La Atalaya nosotros las excluimos en un nuevo proyecto? Y contaron que entonces vía libre. ¿Si a sus objeciones a urbanizar La Atalaya porque existen valores medioambientales a salvaguardar, sin determinar cuáles, nosotros le presentamos un exhaustivo inventario de flora, fauna y aves, y si encontramos afectación en alguna zona, también las excluimos del proyecto para garantizar su preservación?, y también contestaron que sí. Por lo que el proyecto que hoy 22 de noviembre de 2019 presentamos es el resultante de todo ello”.
Bravo reconoce que aunque el PEM ha perdido más de 300 mil metros cuadrados, lo que se podrá urbanizar es terrenos suficiente para las necesidades actuales de los empresarios mijeños, recordando al mismo tiempo que en unos años se levantará la prohibición de poder urbanizar las zonas quemadas que ahora han quedado excluidas, por lo que no a tardar tanto también será una superficie sobre la que se podrá actuar.
El presidente del PEM confía en que a partir de hoy la tramitación final en el Ayuntamiento sea rápida y ágil y que a no tardar mucho lo pueda aprobar en pleno. Para ello cuenta con la predisposición del Alcalde y su equipo de gobierno y el respaldo de todos los grupos municipales.
