La Junta Directiva del PEM y el Ayuntamiento han mostrado su satisfacción por el desbloqueo del principal proyecto inversor para Mijas, impulsado por y para los empresarios locales. “El PEM vuelve a ser un sueño posible” ha manifestado el presidente de los empresarios mijeños, impulsores de la iniciativa industrial y comercial. También desde la Alcaldía, Juan Carlos Maldonado ha mostrado su satisfacción por esta reactivación que supondrá no solo una inyección de capital para el municipio sino la modernización de sus infraestructuras productivas.
Y todo ello es posible porque la consejería de Medio Ambiente ha contestado favorablemente a lo planteado por los empresarios en la ‘Consulta Previa’ elaborada sobre las restricciones contempladas en el ‘Documento de Alcance del Estudio Ambiental Estratégico de la Modificación de Elementos de La Atalaya’, de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio en el que se planteaban objeciones al primer planeamiento urbanístico de La Atalaya.
Ahora, el dictamen de la consulta deja libre el camino para elaborar un nuevo planeamiento bajo la premisa de la reducción a 511.000 metros cuadrados la futura zona empresarial e industrial, salvando las zonas quemadas en los últimos años, y su ubicación más cerca a los bordes de la carretera donde hay menos desniveles. En el ámbito medioambiental los obstáculos se pueden salvar gracias a que un concienzudo estudio de flora, aves y fauna, elaborado por una entidad solvente, ha determinado la riqueza de la zona y las ha delimitado.
Según Bravo, la respuesta que nos han dado ha sido positiva acorde con lo que se esperaba porque si el Documento de Alcance planteaba los obstáculos para llevar a cabo nuestro proyecto, la resolución de la Consulta Previa nos da el visto bueno a las soluciones propuestas por el PEM.
Para Francisco Bravo las buenas noticias llegadas desde la consejería no impiden reconocer que ello va a suponer un nuevo desembolso para el colectivo empresarial que lleva “más de nueve millones de euros invertidos en este proyecto desde que el Ayuntamiento nos indicó los terrenos a comprar porque los iba a incluir en el PGOU de Mijas como zona industrial”. Aunque esta premisa no se ha cumplido en más de 15 años y les ha ocasionado demasiados problemas, Francisco Bravo considera que ahora es el momento de hacer una nueva apuesta por La Atalaya una vez que se cuenta nuevamente con marco legislativo, dictámenes claros de la Junta de Andalucía y el apoyo del Ayuntamiento de quien recuerda que en varias ocasiones ha ratificado el carácter de ‘Interés Social’ del proyecto.
