El Ayuntamiento de Mijas y la Junta Directiva del PEM han decidido excluir la pequeña zona de alcornocales existentes en la finca de La Atalaya para superar las objeciones que el departamento de Medioambiente del Ayuntamiento había puesto a la construcción del PEM.
Aunque los responsables del PEM habían propuesto trasplantar los ejemplares existentes y ampliar la nueva zona resultante con miles de quercus de nueva plantación, el técnico medioambiental del Ayuntamiento mantenía su dictamen a no tocar la zona original, por donde se habían previsto modificaciones urbanísticas para la nueva tecnópolis de Mijas.
Esta discrepancia es la responsable del retraso que sufre el Parque Empresarial de Mijas y motivo por el que la Alcaldesa de Mijas, Ana Mata, decidió acudir al arbitraje de la consejería de Medioambiente nada más tomar posesión. Y es que la regidora municipal se encontró con varios informes contradictorios sobre la mesa al llegar a la Alcaldía y querer impulsar el proyecto que desde hace veinte años vienen promoviendo más de 200 empresarios de Mijas.
Por una parte el informe negativo del servicio municipal de Medioambiente y por otro los razonamientos de los técnicos del PEM y un amplio informe de la Universidad de Málaga (UMA) que a modo de entidad imparcial se había solicitado con el consenso del anterior alcalde, Josele González.
Con tantos dictámenes diferentes, Ana Mata, se decantó a las pocas semanas de tomar posesión por obtener el más alto y seguro respaldo jurídico de la Junta de Andalucía con el visto bueno de los empresarios, deseosos de desbloquear la situación. A la postre, la Junta será la que tendrá que aprobar la iniciativa urbanística de La Atalaya y un dictamen medioambiental previo garantizará que el proyecto aprobado por el Ayuntamiento pasará todos los filtros autonómicos.
Fruto de sus gestiones el día 9 de enero de 2024 tuvo lugar una reunión en la delegación Territorial de Medioambiente, en Málaga, en la que se acordó que el Ayuntamiento, como promotor del proyecto, elevara a Medio Ambiente una o varias preguntas tendentes a saber si la Junta de Andalucía aceptaría medidas compensatorias por actuar en la zona protegida de los alcornoques. De esta forma, si la Junta, entidad mayor que el Ayuntamiento, decía que sí era posible, el Ayuntamiento lo aceptaría independientemente del dictamen del Técnico Municipal de Medio Ambiente, y podríamos seguir avanzando con la redacción actual del proyecto.
La respuesta de la Junta se produjo más de un año después, el 6 de marzo de 2025, y ante la ambigüedad de la misma Ayuntamiento y PEM ha decidido definitivamente salvaguardar la zona de quercus modificando el planeamiento urbanístico existente, lo que en la práctica supondrá la reducción en metros de la zona a urbanizar por el PEM.
La propia Alcaldesa de Mijas lo ha confirmado asegurando que “ahora ya con la certeza de que existe una zona que no se puede tocar y debe ser salvaguardada medioambientalmente, se está redactando un nuevo Planeamiento Urbanístico. Por tanto, toca trabajar con los diferentes departamentos municipales para adecuar el proyecto dejando fuera del mismo esa zona con valor medioambiental”.
Por su parte el PEM considera que “llegados a este punto es lo más conveniente para salir del bloqueo en el que nos encontramos, aunque seguimos pensando que las medidas compensatorias que habíamos propuesto tenían mucho más valor medioambiental para la zona, tal y como también lo pensaba la Universidad de Málaga”, ha asegurado el presidente del PEM, Francisco Bravo, quien ha asegurado que sus técnicos “no van a perder ni un minuto en modificar la propuesta existente y consensuarla con los técnicos municipales que cuentan con la orden expresa de la Alcaldesa de total colaboración para tener lista lo antes posible una nueva propuesta de planeamiento urbanístico para la Atalaya”.
